jueves, 18 de junio de 2015

Tipos de Vinos - Cepas tradicionales

En cuanto a su composición los vinos finos pueden ser:

Vinos Varietales: son aquellos elaborados con un solo tipo de uva. Se acepta que tengan hasta un 20% de otra uva en su composición total.

Vinos Genéricos: son aquellos elaborados con más de un tipo de uva, donde ninguna variedad llega a conformar el 80% del producto final. Son los hoy llamados "Blends" marquetineramente hablando. 

Existe una discusión interminable acerca de cuál vino es mejor. Y hay muy buenos vinos varietales, y muy buenos vinos genéricos, dependiendo la calidad del producto de muchas condiciones: el trabajo del producto, las cepas utilizadas, la calidad de elaboración, el añejamiento empleado, etc.

Cada variedad de uva ofrece características propias que la hacen inconfundible a la vista, al gusto y al olfato. Súmando a estos factores nuestras preferencias personales sobre años específicos de cosecha, nombre y reputación de la viña o marcas reconocidas, correremos el riesgo de permanecer estáticos ante el anaquel de la tienda o el supermercado.

Los tintos van desde ligeros hasta robustos, dependiendo de la cepa y del proceso de elaboración, comenzando por los robustos hacia los ligeros podemos decir que los mas representativos son desde el cepaje que les dá origen son:


Cabernet Sauvignon:
Es la uva tinta por excelencia. Originaria de la zona de Burdeos (Francia) tiene una particular facilidad para adaptarse a las distintas zonas donde se cultiva, pero con la particularidad de no perder su escencia. Produce un vino con fuerte acidez, áspero y marcada presencia de tanino. Adecuadamente madurado, resulta un vino sabroso, con cuerpo y de aroma complejo.




El Cabernet Sauvignon es un vino oscuro e intenso, con acentuados taninos y buen cuerpo. Y casi es el único tinto que mejora con el envejecimiento. Para reducir su fuerza e intensidad, suele mezclarse con Merlot o Malbec.
En nariz: frutos del bosque (bayas, moras), sensaciones vegetales frescas (pimiento)
En boca: carnoso, complejo cuanto más maduro, paso de bocas más persistente, taninos firmes pero vivos, mas vegetal y más tánico.
Su fuerte sabor se balancea bien con salsas que incluyen pimienta negra, ajo, mostaza y tomillo. Para un delicado plato a la plancha o unas papas al vapor, un Cabernet Sauvignon puede ser demasiado.
Personalmente los Cabernets Sauvignon salteños superan a los mendocinos en sabor, aromas y es unplacer poder degustarlos con varios años de guarda.

Malbec: 
Cepa emblemática que representa a la Argentina en el mundo, es un cepaje originario del Sudeste de Francia. 
A diferencia de la Cabernet Sauvignon, adquiere características bien diferentes según las condiciones de clima y suelo en que se cultive; es una variedad rica en colores púrpura y de baja acidez, rica en sabor y aromas. En la zona de Maipú (provincia de Mendoza) alcanza su mayor desarrollo superando, a decir de muchos entendidos, a los malbec del resto del mundo. 
Vino de vigorosa textura y sabor, se combina y hace excelente pareja con carnes rojas, aunque no excesivamente condimentadas.
Los Malbec de la provincia de Mendoza son los que mejor expresión (desde mi humilde opinión personal) y cuerpo.

Syrah
Con unas 1.800 Hectáreas cultivadas, la versión más difundida sobre esta variedad es que es originaria de Shiraz, Persia, en el medio Oriente y que habría sido introducida en Europa a través del puerto Siciliano de Siracusa. Otra versión más reciente es que habría sido originaria del sur de Francia. Lo concreto es que en el valle del Ródano, en ese país, es donde alcanza su plenitud.

Este varietal se caracteriza por sus fuertes taninos, que lo hacen apto para la guarda prolongada, y por su aroma intenso y especiado. Es un vino que, por su voluptuosidad, se acerca más al Cabernet Sauvignon, sin embargo, es más jugoso y contiene taninos más redondos, es decir, menos agudos y punzantes en la boca y el retrogusto.

En Argentina los Syrah de San Juan merecen destacarse entre los de otras regiones vitivinicolas.

Tempranillo: 
Es una de las variedades más difundidas en Argentina, hasta hace muy poco no se lo empleaba para elaborar vinos finos. Pero la demanda internacional  hizo redescubrir el gran potencial de esta variedad que permite vinos vigorosos, intensos, con fuertes taninos, muy aptos para la guarda.
En nariz: intensa, fruta roja (cereza, frambuesa, fresa, ciruela). Vainilla gracias a su buena respuesta al roble. En boca: denso, tánico, robusto, gran estructura, marcado carácter floral.
En la Zona de Rioja en España, se logran muy buenos vinos en base a este varietal. En Argentina lso de la region de Cuyo son excelentes.

Merlot: 
Originario del Sudoeste de Francia, genéticamente emparentado con el Cabernet Sauvignon, aunque no tiene la misma capacidad de adaptación o “plasticidad” que aquel. De características similares aunque más suave, más frutado y menos ácido. En el corte con Cabernet Sauvignon provee el toque de suavidad para redondear y armonizar su aspereza.



Sus taninos (astringencia o sabor amargo característico de los tintos) son más fuertes que los presentes en un Pinot Noir, pero aún así siguen siendo ligeros y dulzones. Un Merlot es una opción segura para mezclar casi cualquier tipo de plato: desde locos, salmón, pavo y cerdo, hasta quesos brie y gruyere, pasando por tomates, berenjenas y pimientos.

Varietal que tiene buen desarrollo en el Alto Valle de la provincia de Río Negro, Luján de Cuyo Maipú, y Cruz de Piedra en Mendoza y en el Valle del Pedernal en San Juan. 

Es en la Patagonia Argentina donde mejor expresión se logra con esta cepa.

Pinot Noir: 
Este varietal es originario de la zona de la Bourgogne y Champagne en Francia. Es la única uva tinta destacada entre varias blancas que se producen en esa zona cuyas bajas temperaturas medias son propicias preferentemente para las uvas blancas.



El Pinot Noir es uno de los cepajes que integran el blend de la inmensa mayoría de los champagnes franceses.
Es una variedad de difícil adaptación en los cultivos y que requiere particular cuidado en su proceso de fermentación. En Argentina su explotación es relativamente reciente, se están obteniendo muy buenos productos, con particulares buenos resultados en el valle de Uco en Mendoza y en el del rio Negro en la Patagonia; que se destinan básicamente a exportación y componer espumosos.

Un Pinot Noir puede parecer ligero y sin gracia, pero existen en el mercado atractivas versiones de elevada concentración aromática y de buen cuerpo y elegancia gracias a su paso por barrica de roble francés o americana.

Sangiovese: 
Varietal originario del norte de Italia, con el que se obtienen vinos de textura media, frutados, con matices de aromas florales, aptos para beber rápido como varietal y como vino de corte con otros más recios como Cabernet Sauvignon y Bonarda


Las distintas corrientes inmigratorias (franceses, italianos, españoles, alemanes, etc.) han influído en que se introdujeran al país una gran variedad de cepajes: Barbera, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Chenin, Lambrusco, Malbec, Merlot, Pinot Noir, Sangiovese, Tocai Friulano, Semillón, Pedro Ximenez, Traminer, Torrontés, Sauvignon Blanc, Viogener, Riesling, Syrah, etc.

No hay comentarios:

Publicar un comentario