En cuanto a su composición los vinos finos
pueden ser:
Vinos Varietales: son aquellos elaborados con un solo tipo de uva. Se acepta que
tengan hasta un 20% de otra uva en su composición total.
Vinos Genéricos: son aquellos elaborados con más de un tipo de uva, donde ninguna
variedad llega a conformar el 80% del producto final. Son los hoy llamados "Blends" marquetineramente hablando.
Existe una
discusión interminable acerca de cuál vino es mejor. Y hay muy buenos vinos
varietales, y muy buenos vinos genéricos, dependiendo la calidad del producto
de muchas condiciones: el trabajo del producto, las cepas utilizadas, la
calidad de elaboración, el añejamiento empleado, etc.
Cada variedad de
uva ofrece características propias que la hacen inconfundible a la vista, al
gusto y al olfato. Súmando a estos factores nuestras preferencias personales
sobre años específicos de cosecha, nombre y reputación de la viña o marcas
reconocidas, correremos el riesgo de permanecer estáticos ante el anaquel de la
tienda o el supermercado.
Los tintos van
desde ligeros hasta robustos, dependiendo de la cepa y del proceso de
elaboración, comenzando por los robustos hacia los ligeros podemos decir que
los mas representativos son desde el cepaje que les dá origen son:
Cabernet
Sauvignon:
Es la uva tinta por excelencia.
Originaria de la zona de Burdeos (Francia) tiene una particular facilidad para
adaptarse a las distintas zonas donde se cultiva, pero con la particularidad de
no perder su escencia. Produce un vino con fuerte acidez, áspero y marcada
presencia de tanino. Adecuadamente madurado, resulta un vino sabroso, con
cuerpo y de aroma complejo.
El Cabernet Sauvignon es un vino oscuro e
intenso, con acentuados taninos y buen cuerpo. Y casi es el único tinto que
mejora con el envejecimiento. Para reducir su fuerza e intensidad, suele
mezclarse con Merlot o Malbec.
En nariz: frutos del bosque (bayas, moras),
sensaciones vegetales frescas (pimiento)
En boca:
carnoso, complejo cuanto más maduro, paso de bocas más persistente, taninos
firmes pero vivos, mas vegetal y más tánico.
Su fuerte sabor se balancea bien con salsas
que incluyen pimienta negra, ajo, mostaza y tomillo. Para un delicado plato a
la plancha o unas papas al vapor, un Cabernet Sauvignon puede ser demasiado.
Personalmente los Cabernets Sauvignon salteños superan a los mendocinos en sabor, aromas y es unplacer poder degustarlos con varios años de guarda.
Malbec:
Cepa emblemática que representa a la Argentina en el mundo, es un cepaje originario del Sudeste de Francia.
A diferencia de
la Cabernet
Sauvignon , adquiere características bien diferentes según las
condiciones de clima y suelo en que se cultive; es una variedad rica en colores
púrpura y de baja acidez, rica en sabor y aromas. En la zona de Maipú
(provincia de Mendoza) alcanza su mayor desarrollo superando, a decir de muchos
entendidos, a los malbec del resto del mundo.
Vino de vigorosa textura y sabor,
se combina y hace excelente pareja
con carnes rojas, aunque no excesivamente condimentadas.
Los Malbec de la provincia de Mendoza son los que mejor expresión (desde mi humilde opinión personal) y cuerpo.
Syrah:
Con unas 1.800
Hectáreas cultivadas, la versión más difundida sobre esta variedad es que es
originaria de Shiraz, Persia, en el medio Oriente y que habría sido introducida
en Europa a través del puerto Siciliano de Siracusa. Otra versión más reciente
es que habría sido originaria del sur de Francia. Lo concreto es que en el
valle del Ródano, en ese país, es donde alcanza su plenitud.
Este varietal se
caracteriza por sus fuertes taninos, que lo hacen apto para la guarda
prolongada, y por su aroma intenso y especiado. Es un vino que, por su
voluptuosidad, se acerca más al Cabernet Sauvignon, sin embargo, es más jugoso
y contiene taninos más redondos, es decir, menos agudos y punzantes en la boca
y el retrogusto.
En Argentina los Syrah de San Juan merecen destacarse entre los de otras regiones vitivinicolas.
Tempranillo:
Es una de las
variedades más difundidas en Argentina, hasta hace muy poco no se lo empleaba
para elaborar vinos finos. Pero la demanda internacional hizo redescubrir el gran potencial de esta variedad
que permite vinos vigorosos, intensos, con fuertes taninos, muy aptos para la
guarda.
En nariz:
intensa, fruta roja (cereza, frambuesa, fresa, ciruela). Vainilla gracias a su
buena respuesta al roble. En boca: denso, tánico, robusto, gran estructura,
marcado carácter floral.
En la Zona de Rioja en España, se
logran muy buenos vinos en base a este varietal. En Argentina lso de la region de Cuyo son excelentes.
Merlot:
Originario del Sudoeste de Francia, genéticamente
emparentado con el Cabernet Sauvignon, aunque no tiene la misma capacidad de
adaptación o “plasticidad” que aquel. De características similares aunque más
suave, más frutado y menos ácido. En el corte con Cabernet Sauvignon provee el
toque de suavidad para redondear y armonizar su aspereza.
Sus taninos (astringencia
o sabor amargo característico de los tintos) son más fuertes que los presentes
en un Pinot Noir, pero aún así siguen siendo ligeros y dulzones. Un Merlot es
una opción segura para mezclar casi cualquier tipo de plato: desde locos,
salmón, pavo y cerdo, hasta quesos brie y gruyere, pasando por tomates,
berenjenas y pimientos.
Varietal que
tiene buen desarrollo en el Alto Valle de la provincia de Río Negro, Luján de
Cuyo Maipú, y Cruz de Piedra en Mendoza y en el Valle del Pedernal en San Juan.
Es en la Patagonia Argentina donde mejor expresión se logra con esta cepa.
Pinot Noir:
Este
varietal es originario de la zona de la Bourgogne y Champagne en Francia. Es la única uva
tinta destacada entre varias blancas que se producen en esa zona cuyas bajas
temperaturas medias son propicias preferentemente para las uvas blancas.
El Pinot Noir es uno de los cepajes que integran el blend de la inmensa mayoría de los champagnes franceses.
Es una variedad
de difícil adaptación en los cultivos y que requiere particular cuidado en su
proceso de fermentación. En Argentina su explotación es relativamente reciente,
se están obteniendo muy buenos productos, con particulares buenos resultados en
el valle de Uco en Mendoza y en el del rio Negro en la Patagonia ; que se
destinan básicamente a exportación y componer espumosos.
Un Pinot Noir
puede parecer ligero y sin gracia, pero existen en el mercado atractivas
versiones de elevada concentración aromática y de buen cuerpo y elegancia
gracias a su paso por barrica de roble francés o americana.
Sangiovese:
Varietal originario del norte de Italia, con el que se
obtienen vinos de textura media, frutados, con matices de aromas florales,
aptos para beber rápido como varietal y como vino de corte con otros más recios
como Cabernet Sauvignon y Bonarda
Las distintas
corrientes inmigratorias (franceses, italianos, españoles, alemanes, etc.) han
influído en que se introdujeran al país una gran variedad de cepajes: Barbera,
Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Chenin, Lambrusco, Malbec, Merlot, Pinot Noir,
Sangiovese, Tocai Friulano, Semillón, Pedro Ximenez, Traminer, Torrontés,
Sauvignon Blanc, Viogener, Riesling, Syrah, etc.



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