Esto se hace para evitar que el corcho se seque, y se contraiga, permitiendo en esas condiciones el ingreso de oxígeno a la botella, con el consecuente efecto negativo sobre el producto (oxidación del vino).
Posición correcta de la botella
1.
Horizontal 2. Hacia abajo
Otro factor que
afecta a una botella de vino, es la exposición a los rayos de luz, naturales o
artificiales. En este sentido, hay que tener especial cuidado con la guarda del
vino en las heladeras durante un tiempo prolongado, ya que el mecanismo de
iluminación que se acciona al abrir la puerta expone a la botella a ese rayo de
luz, y perjudica el producto.
Lo más
importante de un lugar para almacenar el vino durante varios años es la
temperatura, que debe ser fresca, entre 13°C y 16°C.
Ya sea que el
vino se almacene en una alacena, en un sótano o en una cava, hecha para este
fin, el lugar debe estar bien ventilado para mantenerlo libre de olores.
Los vinos
blancos, espumosos o no, pueden guardarse en el refrigerador. No les pasa nada
si se dejan allí durante varios meses.
A los vinos
envasados les perjudica la luz, particularmente la luz directa del sol. Por eso
la mayoría de ellos se envasan en botellas de color. La cava, o el lugar donde
se guarde el vino, debe ser tan oscura como sea posible.
Merece aclarar
que los vinos fortificados deben guardarse verticales, igual que cualquier otra
bebida alcohólica con corcho, pues el contenido de alcohol es más alto y puede
dañar el corcho, con excepción del oporto, que tiene un corcho extra largo para
guardarse horizontal.
Todos los demás
vinos y licores cerrados con tapas de plástico o metal se pueden almacenar en
cualquier posición, pero es preferible la vertical.
Traslado del
vino
Existe además lo
que se conoce como "agotamiento" del vino, que se produce por su
continuo movimiento (por ejemplo, en el baúl del auto, luego de un viaje
relativamente prolongado). En este caso es
conveniente dejarlo reposar 48 horas previo a su consumo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario