jueves, 18 de junio de 2015

Guarda de vinos: Un placer inteligente

La guarda de vinos en casa es un tema apasionante muy lejos de ser inalcanzable, sólo requiere de algunos conocimientos básicos y un paladar adiestrado. Es necesario también reconocer aquellos vinos que mejorarán en su convivencia con la botella.
Esta fase requiere llevar a la práctica algunos conocimientos eligiendo correctamente los vinos que pretendemos guardar y la forma más adecuada sería la sentencia de nuestro propio paladar.

La guarda es un placer personal, concretado o no, que experimentan la mayoría de los buenos amantes del vino. Nuestra propia bodega!!!

En primer lugar es necesario saber que no todos los vinos se pueden guardar y más aún, que no todos mejoran con la guarda.

Es falso que el vino, necesariamente, mejore envejeciendo. 

El vino evoluciona y que el resultado de esta evolución sea bueno o malo depende de múltiples factores.

Una de las características clave que hacen de un vino un gran vino, es su capacidad de envejecer, de evolucionar y de aguantar y mejorar en el tiempo.





Normalmente son las propias bodegas las que envejecen el vino en botella y lo suelen poner en el mercado cuando opinan que es el mejor momento de consumo.

Si vamos a adquirir vino para guardar, es siempre aconsejable adquirirlo en cuanto sale al mercado, ya que así estaremos más seguros de que el vino se ha almacenado en óptimas condiciones.

No dejemos que los vinos se mueran en nuestra bodega, especialmente si son de calidad. La mejora en botella, de haberla, tiene un limite y es conveniente tenerlo en cuenta.

Derribemos el mito sobre cuanto más viejo es el vino, mejor. Hay sólo algunos vinos que mejoran con el tiempo de guarda y nunca la misma debe ser indefinida. El vino es un ser vivo que nace, crece, madura, envejece y muere. Cada uno tiene sus propios tiempos.

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